El puerto de Barcelona es un espacio que a lo largo de los siglos ha desempeñando un papel fundamental en el desarrollo de la ciudad. 

En este artículo, exploraremos la historia y los atractivos del puerto de Barcelona.

 

Un Origen Milenario

El primer puerto de Barcelona vio la luz junto con la ciudad misma en el siglo I a.C. Con el paso de los siglos, sin embargo, la sedimentación gradual hizo que las aguas de la zona perdieran profundidad, lo que requirió la construcción de un nuevo puerto en una ubicación más septentrional. En 1477, comenzaron las obras del puerto que conocemos hoy en día, situado al norte de Montjüic. Esta decisión estratégica permitió que el puerto siguiera desempeñando un papel fundamental en el comercio y la vida de Barcelona.

La siguiente gran transformación fue en 1992, cuando se llevaron a cabo remodelaciones con motivo de los Juegos Olímpicos. El resultado fue la creación de Vila Olímpica, un barrio a orillas del mar que actualmente alberga una de las zonas de ocio de la ciudad. 

Una de las formas más espectaculares de apreciar el puerto es desde la Barceloneta, donde puedes tomar el Transbordador Aéreo de Barcelona, inaugurado en 1931. Este teleférico te llevará a la montaña de Montjüic y te brindará vistas panorámicas inigualables de todo el complejo portuario. Desde aquí, podrás observar cómo La Rambla desemboca en Port Vell, el antiguo puerto de Barcelona.

 

Descubriendo Port Vell

Una de las paradas que no puedes perderte es el Moll de la Fusta. Aquí se encuentra una espectacular escultura del artista Roy Lichtenstein, titulada Cabeza de Barcelona. Esta obra de arte, compuesta por cuatro rectángulos verticales realizados en hormigón blanco y cerámica vidriada, es una atracción imperdible para los amantes del arte y la cultura.

El Moll de la Fusta también alberga el pailebote Santa Eulália, una goleta restaurada que data del año 1918 abierta a los visitantes. 

Muy cerca de la goleta está la Rambla de Mar es una pasarela móvil que conecta con el Moll d’Espanya y permite el paso de embarcaciones hacia la Dársena Nacional, donde se encuentra el Port Sportiu. A pocos pasos de distancia, se erige el emblemático monumento a Colón, una columna de hierro de 87 metros de altura que se puede ver desde cualquier punto del Port Vell. Supuestamente, marca el lugar donde Cristóbal Colón desembarcó en su regreso del primer viaje a América. En su interior, encontrarás un ascensor que te llevará a un mirador con vistas espectaculares de la ciudad y el puerto.

Una visita al Port Vell de Barcelona no estaría completa sin explorar las Drassanes Reials, un espectacular conjunto arquitectónico que data del siglo XIII. Estos astilleros medievales son los mejor conservados del mundo y ofrecen una ventana al pasado de la ciudad. En su interior, se encuentra el Museo Marítimo.

 

¿Dónde alojarte?

Si deseas explorar a fondo el Port Vell, alójate en el abba Rambla. Este encantador hotel está ubicado en el nuevo paseo paralelo a Las Ramblas, a solo unos minutos del Gran Teatro del Liceu y el Mercado de la Boquería.

abba Rambla, diseñado con una decoración moderna e innovadora, combina con una amplia oferta de prestaciones para que cada huésped disfrute de su estancia en la ciudad. Su ubicación en el centro histórico de la ciudad, en el distrito de Ciutat Vella y cerca de Las Ramblas, te permitirá acceder fácilmente a los lugares turísticos más destacados de Barcelona.

No pierdas la oportunidad de disfrutar de la belleza y la historia del puerto de Barcelona mientras te hospedas en el abba Rambla.